Condenado.

Llovía a cántaros y el agua recorría su cara empapando su barba. Las gotas de lluvia se mezclaban con algunas de las lágrimas que se esforzaban en no dejarse ver, al fin y al cabo, el dolor sale desde el corazón y son los ojos la ventana donde ves como estas por dentro. Llevaba horasSigue leyendo “Condenado.”

El precipicio.

No saltes… Era la frase que golpeaba su cabeza una y otra vez, como un mensaje en estéreo que con grandes altavoces resonaban una y otra vez en su cerebro. ¨No lo hagas¨la orden seguía con ligeras variaciones buscando una reacción que hiciera girar su cabeza y mirar lejos de aquel terrible precipicio donde soloSigue leyendo “El precipicio.”