Mirar sin miedo.

Atrápalo y no lo dejes escapar, míralo de frente mientras lo atas a esa silla con las soga más fuerte que tengas , recuerda no bajar la mirada, mantenla firme mientras aprietas la cuerda hasta que lo veas sangrar.Fíjate en su retina, por ella pasan todas aquellas desgracias que pasaron por tu vida , lasSigue leyendo «Mirar sin miedo.»