El árbol de Jenny.

Cada mañana, al amanecer, cuando el sol aún está asomando por la montaña y el rocío baña con su pureza las finas hojas de la hierba y los pétalos de las pocas flores que el invierno ha dejado, puedo ver desde mi pequeña ventana ese árbol grande y frondoso donde Jenny está sentada al ladoSigue leyendo «El árbol de Jenny.»