La sombra.

Algo me inquieta, no puedo dormir, he deshecho la cama varias veces enrollando mi cuerpo en ella como si deseara hacer de las sábanas mi segunda piel. El sudor empapa mi cuerpo y aunque intento cerrar los ojos, noto como si mis párpados se negaran a obedecer. Llevo así varios días, soñando despierto , perdiendoSigue leyendo “La sombra.”