La cárcel del alma.

Cuentan que hubo una joven que no paraba de llorar, lloraba mucho, tanto que no se la podía escuchar por el llanto y el dolor. Lo mas lo curioso es que ninguna lágrima salía de sus ojos, pero lloraba, lloraba por dentro, y cuando quería articular palabras estas se quedaban atrapadas entre sus labios, prisionerasSigue leyendo «La cárcel del alma.»

Truenos.

Truenos en la noche. Todo tiembla y lo peor es el temblor del alma cuando esta inquieta y no duerme,cuando libra sus batallas con la espada manchada de sangre, sangre que no se puede limpiar, pues es la propia. Golpea en la oscuridad y tus ojos se ciegan al centelleo de los rayos, luz queSigue leyendo «Truenos.»