La flor marchita.

El enterrador llevaba mas de 50 años trabajando en aquel cementerio. De cuerpo delgado y el rostro surcado por arrugas tan profundas como los años de experiencia que tenía abriendo fosas y tirando tierra sobre los fríos féretros del adiós, siempre con su sombrero de paja seca y aquella camisa de cuadros desgastados que desdibujabanSigue leyendo “La flor marchita.”

El costurero mágico .

Se había quedado dormida encima de su costurero. La noche la había atrapado con su dulce manto y no pudo resistirse a acurrucarse dentro de el. Llevaba cosiendo muchas horas, tantas que sus pequeños dedos estaban tullidos del dedal y la aguja, pero tenia una idea, un fin, hacer el mejor vestido del mundo.Su brazo cayo aSigue leyendo “El costurero mágico .”

Alas de Gavilán.

Llovía sin parar en aquel callejón oscuro. Su cuerpo estaba empapado y tiritando de frio. Aquella mujer era hermosa aún en la oscuridad de la noche, difuminada por las gotas de agua que salpicaban su blanco rostro y su piel de porcelana. Llevaba esperando allí varias horas de pié, esperando a alguien que por loSigue leyendo “Alas de Gavilán.”

TIC-TAC..Prisas?

Prisas?..no las tengas, pues aunque hay mas de mil dichos que nos recuerda que no son buenas para nada, la realidad es que supera claramente a la ficción. Muchos de vosotros habréis leído ¨La ley de Murphy¨, y nos habremos reído un buen rato comentando..si!.esto mismo me ha pasado a mi. Ahora imaginad..vais al banco. Miramos el reloj y comprobamos que andamosSigue leyendo “TIC-TAC..Prisas?”